Joaquín Calvo-Sotelo (Bankinter): “Un servicio integral de banca patrimonial que conjugue todas las necesidades del cliente”

Entre el contexto macroeconómico de subida de tipos de interés e inflación elevada, las limitaciones de los ingresos en la venta de productos financieros por la normativa europea y la mayor competencia la actividad financiera está sufriendo un estrechamiento de sus márgenes que obliga a buscar “nuevos caladeros de ingresos”, señala Joaquín Calvo-Sotelo, director de Banca Patrimonial de Bankinter.

“Estamos en un escenario de subida de tipos, que es siempre malo para la banca patrimonial ya que te pone presión sobre el crecimiento de la cuenta de resultados. Además, tenemos una inflación creciente y una competencia sana. Todo ello, vislumbra un estrechamiento de márgenes”, comenta durante su intervención en la mesa redonda “Los retos para la banca privada en España: normativa y expectativas de crecimiento”, organizada por BNY Mellon Investment Bank en colaboración con FundsPeople con motivo del décimo aniversario del Think Tank creado por ambas organizaciones y que se ha celebrado con una jornada en la que también se ha presentado el I Barómetro de Altos Directivos en España.

Nuevas fuentes de ingresos

Y esos nuevos caladeros están ubicados en tres áreas. Laprimera es elreferido a la financiación a clientes, el segundo es el mercado de los activos ilíquidosy el tercero se focaliza en la oferta de otros servicios no financieros. “Tenemos que ser capaces de cubrir todas las necesidades del cliente”, asevera.

En un segmento donde el número de clientes es limitado, crecer en nuevos inversores es difícil, pero no imposible. El uso de la tecnología de la Inteligencia Artificialal servicio del cliente, del banquero y de la gestión de activos “puede ayudarte a llegar a más clientes. Si bien lo diferencial lo marcan siempre las personas, en este caso el banquero”, explica. Además, “si lo conjugas realmente bien consigues ser más eficiente”, añade.

Regulación

Además de destinar más recursos en entrar y/o desarrollar nuevos caladeros, la entidad también va a invertir en adaptarse a la nueva normativa. “Lo que subyace en la norma es que se quiere incentivar que más inversores minoristas inviertan en el mercado de capitales, pero no se soluciona poniendo más restricciones y dificultades a las entidades financieras”, señala en referencia a las prohibiciones de las retrocesiones en la venta de productos financieros para evitar conflictos de interés.

“Necesitamos tiempo para adaptarnos y un poco de claridad, porque corremos el riesgo de que muchas de las medidas que nos presentan, si realmente no las defines bien, pueden tener el efecto contrario”, advierte. En su opinión, hay que romper, primero, la barrera cultural con más educación financiera, fomentar el ahorroparticular y, en la actualidad, además controlar la espiral de precios.

Democratización

Considera que el umbral de los 500.000 euros de tique mínimo de entrada para los minoristas “tenderá a desaparecer, porque al final lo que quieres es dar un buen servicio a tu cliente que, según el patrimonio, necesitará unos servicios u otros”. De hecho, “barrera de entrada no es tanto el patrimonio del cliente como el servicio que requiere”, insiste.

En relación a entidades que han reducido el límite, el director de Banca Patrimonial de Bankinterhace una reflexión sobre lo que se entiende por banca privada. “Si tú opinas que la banca privada es simplemente un servicio de gestión de carteras o de asesoramiento financiero, sí puedes bajar el umbral porque al final, a día de hoy, con todas las nuevas herramientas que hay te permite ser mucho más eficiente y hacer creer a los clientes que su cartera es totalmente exclusiva. Nosotros intentamos pensar que vamos más allá del asesoramiento financiero”, poniendo como botón de muestra el cambio de nombre de la división por Banca Patrimonial en lugar de Banca Privada, en referencia al servicio integralde gestión del patrimonio que se lleva a cabo desde la entidad.

A su entender, este concepto es más global y abarca a otros servicios no meramente financieros, cubriendo otras necesidades de los clientes. En este punto, pone en valor la actividad de gestión del patrimonio. “Es un trabajo apasionante, pero no siempre agradecido y tenemos que hacer ver a la sociedad que realmente hoy trabajamos para establecer relaciones con los clientes, a largo plazo y que eliminamos siempre los conflictos de interés”.

Click to read XXXVIII edición del Think Tank BNY Mellon

 

 

 

Compartir en: